Poda de formación. Es la llevada a cabo
durante la fase juvenil de la planta.
Es la poda más importante quizás,
pues lo que se pretende es que la planta
desarrolle una estructura adecuada que
posiblemente mantendrá durante toda su vida.
Poda de mantenimiento. Se lleva a cabo
durante la fase madura de la planta.
Con ella se pretende controlar y guiar el
desarrollo sobre la estructura básica,
retrasar el envejecimiento de la planta y
favorecer la floración.